Hola viajeros

Sobreviví… con los pies destrozados, pero feliz.

Después de tanto soñarlo, imaginarlo y planearlo hasta el último detalle, por fin puedo decirlo: ¡Eurotrip realizado!

Fueron semanas intensas cruzando el Atlántico junto a algunas de mis personas favoritas y con el celular siempre en la mano, tratando de capturar cada rincón, cada comida y cada momento que valiera la pena recordar. La aventura comenzó saliendo de nuestra querida Guadalajara rumbo a la CDMX, para después tomar el vuelo que nos llevaría a la primera gran parada de este sueño.

Así que acomódate, porque ahí te va el chismecito de cómo algunas de mis personas favoritas y yo terminamos recorriendo Europa y acumulando recuerdos que todavía me hacen sonreír mientras escribo estas líneas.

Antes de empezar, hay algo que este viaje me recordó una y otra vez:

Muchas veces dejamos ciertos planes para «algún día» porque parecen demasiado lejanos, complicados o poco realistas. Pero a veces ese día llega. Y cuando llega, te das cuenta de que todo el tiempo, esfuerzo y paciencia valieron la pena.


🇪🇸 Barcelona: Donde empezó la magia

Nuestra puerta de entrada a Europa nos recibió con una energía increíble.

Caminar por Barcelona es un deleite visual, pero hubo dos lugares que me hicieron detenerme por completo para asimilar dónde estaba. La luz que atraviesa los vitrales de la Sagrada Familia es algo que ninguna fotografía ni pantalla logra transmitir por completo, y perderse entre las formas imposibles del Park Güell es como caminar dentro de un cuento.

Fue aquí donde mi cerebro finalmente entendió algo: el viaje ya no era un plan, ya era una realidad.


🇮🇹 Italia y El Vaticano: Caminando entre la historia

De España volamos a Roma, y ahí comenzó un maratón italiano inolvidable.

Es impresionante doblar cualquier esquina y encontrarte de frente con el majestuoso Coliseo Romano. Por supuesto, cumplimos con el ritual obligatorio y visitamos la Fontana di Trevi para lanzar nuestra moneda y asegurar el regreso.

Después continuamos hacia Florencia, una ciudad que parece un museo al aire libre. Estar frente al David de Miguel Ángel es una experiencia difícil de describir; la perfección de cada detalle simplemente te deja sin palabras.

Obviamente tampoco podía faltar la clásica parada en Pisa para la foto sosteniendo la Torre Inclinada. Porque sí, es un cliché… pero también es una tradición.

La etapa italiana cerró con una visita al Vaticano, donde terminé completamente fascinado con las famosas escaleras de caracol de sus museos. Los que me conocen saben que tengo cierta debilidad por las simetrías, asi es de que esta parte del museo me quitó el aliento.


🇫🇷 París y Disney: Cuando un sueño imposible deja de serlo

Si tuviera que elegir el momento en que la frase con la que inicié este post cobró verdadero sentido, sería este.

Llegar a Disneyland París fue magia pura. Nostalgia, desfiles y esa sensación tan especial de volver a ser niño por unas horas frente al castillo.

Aprovechamos ese escenario de cuento para brindar con champaña por un cumpleaños muy especial, creando uno de esos recuerdos que sabes que te acompañarán toda la vida.

Y después llegó París.

Ver la Torre Eiffel iluminada por primera vez durante la noche es una experiencia difícil de olvidar. Es uno de esos lugares que durante años ves en películas, documentales o fotografías, y que parecen existir en otro mundo.

Estar ahí, observándola brillar frente a nosotros, me recordó algo muy importante: nunca hay que tener miedo de desear en grande.

También recorrimos el Louvre, cruzamos el Arco del Triunfo y caminamos por los impresionantes Jardines de Versalles con una sonrisa que simplemente no cabía en el rostro.

Aqui algunas fotos del museo de Louvre

Aqui algunas fotos del arco del triunfo


🇪🇸 Madrid: Dejarse consentir

Para el último tramo del viaje regresamos a España, aunque esta vez con destino a Madrid.

Si París fue para maravillarse y cumplir sueños, Madrid fue para disfrutar sin prisas.

Nos dejamos consentir por su gastronomía, su gente y ese ambiente vibrante que parece acompañarte a cualquier hora del día. Caminar por la Gran Vía iluminada durante la noche, viendo la ciudad llena de vida, fue la despedida perfecta para esta aventura europea.


🇲🇽 El regreso a casa: El verdadero broche de oro

Después de otro largo vuelo con escala en la CDMX, finalmente pusimos un pie de vuelta en nuestra hermosa Guadalajara.

Y miren, Europa tendrá museos impresionantes, castillos de cuento y siglos de historia… pero hay algo que jamás podrá competir con la sensación de regresar a casa.

Y aunque no hubo tiempo de extrañar la comida mexicana porque todo estaba buenísimo, nunca le voy a decir que no a unos buenos tacos de adobada ni a unos de tripa bien doradita con su respectiva salsa.

Ese fue el verdadero broche de oro.

Gracias a mis personas favoritas por compartir esta aventura conmigo.

Y gracias a ustedes por leerme y acompañarme una vez más en la aventura. Las fotos quedan aquí guardadas para la posteridad… o al menos hasta que se me olvide pagar el hosting.

Para cerrar, sólo me queda repetir la lección más importante que me dejó este viaje:

Aunque durante mucho tiempo parezca imposible, hoy confirmé algo: si lo sueñas de verdad, trabajas por ello y no dejas de creer, los sueños sí se cumplen.

Ahora cuéntenme ustedes en los comentarios:

¿Cuál es ese sueño «inalcanzable» que están trabajando para cumplir?

¡Los leo!


Deja un comentario