En medio de un día lleno de juntas y pendientes, decidí salir a caminar sin rumbo. Lo que parecía una tienda de plantas terminó siendo un pequeño café donde, por un momento, el estrés del día se quedó afuera.
Hace unas semanas visitamos la ciudad de Puebla y, la verdad, nos llevamos una grata sorpresa. De esas que no esperas, que te agarran desprevenido y terminan robándose un pedacito de ti. Puebla tiene esa mezcla rara y encantadora donde la historia y la modernidad conviven sin estorbarse. Puedes caminar por calles coloniales llenas de…